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LA HIDALGUÍA UCRANIANA

UNA REFLEXIÓN SOBRE LA PAZ PERPETUA DE KANT

Publicado: 2022-03-28

Una de las cosas que ha sorprendido al mundo es la resistencia de Ucrania ante la invasión rusa. Una gran cantidad ucranianos escaparon de la zona del conflicto a fin salvar sus vidas, acción completamente legítima, comprensible y que debemos apoyar todos. Pero hay otro grupo de personas que se quedaron para defender la soberanía de su nación, y lo hizo con tal hidalguía que sorprendió a todo el mundo, empezando por Putin. De hecho, el autócrata ruso pensó que en la primera semana conseguiría la rendición de Kiev, Sin embargo, ha pasado un mes y aún no lo consigue, a pesar de su poderío bélico y económico.

Lo que encontramos aquí es el enfrentamiento entre un pueblo que busca su libertad frente a un ejercito formado por soldados asalariados. Ese mismo enfrentamiento ha sido prefigurado por el filósofo alemán, Immanuel Kant en un texto publicado en 1795 (la primera edición) y en 1976 (la segunda edición aumentada). Se trata del texto Hacia la paz perpetua. Un esbozo filosófico. Se trata de un breve tratado inspirado en los sucesos centrales de la Europa y del mundo en el siglo XVIII, especialmente, la Independencia Estadounidense de 1776 y la Revolución Francesa de 1789. Ambos fenómenos políticos removieron la conciencia europea, pero también abrieron períodos de lucha entre los nuevos estados republicanos y las antiguas monarquías. Desde el siglo XVI y XVII autores como Bodino, Pufendorf, Grocio, así como en el siglo XVIII el Abad de Saint – Pierre y Rousseau enfrentaron el problema de la guerra y la búsqueda de la paz entre los pueblos.

En el contexto de la guerra que enfrentaba la República Francesa y el Imperio Prusiano (que se encontraba lejos de tener una forma de gobierno republicana), el Tratado de Basilea 1795 parece ser el acuerdo de paz que avanzó más en su cometido. Dicho tratado inspiró a Kant la redacción de su tratado, el que remeció la conciencia intelectual de su época, tanto así que en menos de un año requirió una segunda edición, y rápidamente fue publicado al francés, al inglés y al danés (AA, ZeF, 08: Introducción de G. Leyva XV). El texto cuenta con tres secciones centrales: a) los artículos preliminares para la paz, b) los artículos definitivos y c) anexos y apéndices. En el segundo artículo preliminar se dice que “un Estado no es (como lo es, por ejemplo, el suelo sobre el que se asienta) un patrimonio …. Es una sociedad de seres humanos sobre la cual nadie, más que él mismo, tiene que mandar y disponer”(AA, ZeF, 08: 344), de otra forma se “suprime su existencia como una persona moral y hace de ésta una cosa” (AA, ZeF, 08: 344). Queda claro como la ciudadanía de un Estado tiene personalidad moral y no puede ser instrumentalizada para fines subalternos. La idea moral que está en juego aquí adquiere claridad para todo quien reflexione suficientemente, la cual no es otra que la idea de libertad (AA, GMS, 04: 453). Esta conciencia de la idea moral puede suscitarse incluso en el analista político “realista”, quien, siguiendo la estela de Nicolás Maquiavelo, establece un hiato entre la moral y la política.

Esta idea brilla aún en el trascurso de la guerra. En el tercer artículo preliminar Kant señala la distinción entre un ejército entrenado y una ciudadanía articulada que defiende su libertad. El contexto de dicha distinción es el de la necesidad de ir desactivando los ejércitos regulares de manera paulatina. En tal sentido Kant señala que en los ejércitos regulares sucede que “ser tomados por un salario para matar o ser matados parece conllevar un uso de los seres humanos como meras máquinas e instrumentos en manos de otro (el Estado), lo cual no se puede conciliar con el derecho de la humanidad en nuestra propia persona” (Kant, 2018b, p. AA, ZeF, 345). Y, es contraposición de ese uso de personas como cosas en manos de otros, señala que “algo completamente distinto ocurre con el ejercicio de los ciudadanos del Estado en armas realizado periódicamente y de modo voluntario para, mediante ello, asegurarse a sí mismos y a su patria en contra de un ataque desde el exterior” (Kant, 2018b, p. AA, ZeF, 345).

Esto último es justamente lo que está sucediendo entre Ucrania y Rusia. Mientras que mientras el último país cae en la figura de soldados «tomados por un salario» y devenidos en «meras máquinas», en el caso ucraniano lo que venos el «ejercicio de los ciudadanos». Mal haríamos en interpretar esta contraposición desde el punto de vista de la eficacia, y decir que la razón por la cual Rusia no ha logrado su cometido después de un mes es porque los ciudadanos ucranianos que pelean por su libertad son más eficaces que los soldados rusos que lo hacen por un salario y que se presentan como un instrumento de Putin. Aquí no se trata precisamente de una cuestión de resultados, sino de algo de índole moral. Aunque el ejército ruso hubiese conseguido su objetivo en una semana, continúa tratándose de un conjunto de seres humanos devenidos en instrumentos, mientras que los ciudadanos ucranianos habrían mantenido su personalidad moral. Entonces, la pregunta que queda abierta es la siguiente: quien tiene realmente poder ¿una persona o un ser humano que ha sido reducido a una cosa? Lo que queda claro es que nadie puede tener poder sobre un cadáver, porque el poder es una relación que se da entre personas.

Bubliografía

Kant, I. (2018a). Fundamentación para una metafísica de las costumbres. Madrid: Alianza Editorial. Original publicado en 1785.

Kant, I. (2018b). Hacia la paz perpetua. Un esbozo filosófico. Mexico: FCE/UNAM. Original publicado en 1795. Segunda edición de 1796.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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