sin ciencia no hay futuro

LA CENSURA A LA SOBERBIA

Publicado: 2020-08-05

Sin lugar a duda, lo sucedido la madrugada del martes en el Congreso de la República resulta sumamente preocupante. El que se le niegue la confianza a un gabinete entero en plena pandemia (y en los momentos más críticos de la misma) no es una cosa de juego, ni para el regateo político. Los parlamentarios han mostrado no estar a la altura de las circunstancias, ya sea por sus intereses económicos o sus endurecidas posiciones ideológicas. De hecho, personalmente esperaba una mejor performance de la izquierda, quien no pudo ver en el ex premier, Pedro Cateriano, más que el político de la CONFIEP.  

Pero, también es cierto que Cateriano no ha dado lo mejor de sí y no ha podido dejar de mostrase como un hombre soberbio, excesivamente confiado en sus saberes y en sus posiciones. El Ex Premier se sentía tan confiado en que tenía la Razón de su lado, que se dio el lujo de descalificar, en una entrevista concedida a Rosa María Palacios, a los congresistas del FREPAP sindicándolos de fundamentalistas, ignorantes y políticamente confundidos. Si se expresó así de los miembros de dicha bancada ¿cómo podremos descartar que no tenga opiniones similares o peores de otras bancadas? ¿Qué pensará el Sr. Cateriano de los miembros del Frente Amplio, por ejemplo?

La actitud del ex Premier ha dejado mucho que desear. Presentado como un político experimentado, apareció como alguien muy ágil en la arrogacia y en el presentarse como quien tiene la Verdad de su parte. El problema no fue su discurso, sino su actitud. ¿Cómo pretendía conducir en gabinete si se encontraba cargado de tal arrogancia? Como él debe saber muy bien, en política es más importante escuchar y entender las razones de los otros que pretender tener la razón de su parte. Pero, el político experimentado parece haberse confiado demasiado en su saber y en sus cualidades, con lo que terminó perdiendo la confianza en vez de convencer.

Si uno escucha el parecer de cierto sector de analistas políticos, parece que toda la culpa la tuvo el Congreso. Los parlamentarios tienen su vela en este entierro, pero el ejecutivo ha hecho lo propio para ganarse el rechazo expresado en la negación de la confianza. Lo peor de todo es que el mismo Presidente de la República, quien eligió al Sr. Cateriano para esto, no carece de esa actitud de soberbia. Estamos en un momento sumamente delicado, donde la cifra de infectados y fallecidos por el Covid 19 es muy alto, momento muy exigente para todos.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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