Con lupa en el Congreso

EL LEGADO DEL NEOLIBERALISMO PROGRESISTA

GEORGE FLOYD Y LA INJUSTICIA SOCIAL

Publicado: 2020-05-31



Tal como lo señaló acertadamente la filósofa estadounidense Nancy Fraser, desde los 90 asistimos a una transformación del neoliberalismo que se viene denominando «neoliberalismo “progresista”». Surgido después de la crisis de 1929, el neoliberalismo fue mutando reiteradamente a fin de adaptarse al medio y lograr su objetivo de utilizar el Estado para controlar en marco social y natural en dirección de incrementar la productividad del mercado y evitar la crisis económica. De esta manera, el control sobre la sociedad es uno de sus objetivos centrales y para ello es menester desactivar todo movimiento social. Desde la década de los 90, el neoliberalismo mutó hacia una forma en la que consigue capturar los movimientos de avanzada, centrados en las reivindicaciones identitarias de lo que Rorty denominó acertadamente “izquierda culturalista” Dichas reivindicaciones se centran en el reconocimiento de la identidad y desplaza las reivindicaciones socioeconómicas anteriores, que exigían reducir las desigualdades sociales y económicas.

Con este giro, la política racial (centrada en la acción afirmativa) termina atrapada en el discurso de la élite neoliberal que capturó al Partido Demócrata y terminó por llevar al poder a Barak Obama. Con un afrodescendiente en la Casa Blanca parecía que la injusticia social contra la población afrodescendiente iría a disminuir, pero lo ciero es que los políticos estadounidenses (sean demócratas o republicanos) siguieron los lineamientos dejados por la administración Nixon. Dicho expresidente republicano enfrentó el problema resultante de la gesta por los derechos civiles por medio del lema Law & Order que le permitía dirigir la fuerza pública contra la población afroamericana, encerrarlos en cárceles privadas y obligarlos a trabajo en condiciones de esclavitud por medio de una interpretación particular de la Decimotercera Enmienda a la Constitución de los EE.UU. Desde entonces, la policía se ha convertido en un arma para contener a uno de los movimientos sociales con mayor experiencia acumulada y con mejor organización.

A partir del asesinato de George Floyd se hizo patente el funcionamiento de esta forma de neoliberalismo, tal como lo señala el filósofo Cornel West. Frente a ello, la movilización de desató en varias ciudades norteamericanas. En ellas salieron a la calle, en el contexto de pandemia, una serie de grupos que tienen diferentes idearios políticos, idearios que pasan desde el anarquismo de izquierda hasta supremacistas negros. Por la disparidad de los objetivos políticos de las personas movilizadas el asunto se ha presentado de manera descontrolada y sin rumbo claro. Lo que queda claro es que los manifestantes protestan por 400 años de maltrato a la población afroamericana.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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