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BOLIVIA Y EL GOLPE

SOBRE EL TRISTE PAPEL DE LA IZQUIERDA PERUANA

Publicado: 2019-11-17


En los últimos meses, la región ha estado convulsionada por diferentes motivos. Las movilizaciones en Ecuador han estado motivadas por cosas muy distintas a las que sacó a las calles a los ciudadanos de Chile y de Bolivia. En el caso de Bolivia, lo que hizo salir a las calles a la población fue la poca claridad de las elecciones que terminaron por dar un periodo adicional a Evo Morales. Pero, ello fue seguido por un proceso confuso que terminó con la renuncia de Morales y la asunción de la presidencia por Jeanine Áñez. El hecho de que ella se pliegue a la derecha evangélica es un asunto preocupante, pero que no voy a tratar aquí, debido a que lo que interesa es presentar las dos partes del debate respecto a si lo sucedido en Bolivia fue un golpe de Estado o no.

La cuestión sobre si hubo golpe en Bolivia es controversial por lo poco claro de los procesos. La izquierda en el Perú señala que sí hubo golpe de estado. Su argumento señala que es necesario distinguir dos procesos. El primero sería el que culmina con las dudosas elecciones de Morales (que incluye una “interpretación auténtica” de la Constitución que, en principio, no permitía a Morales postular; además de la apelación del supuesto derecho humano a postular y el juego del corte de luz en pleno conteo de votos). El segundo se centra en el pedido de las FFAA para que Morales renuncie. La izquierda señala que la cuestión del golpe y la legitimidad del proceso se centra el segundo proceso, y que se debe dejar de lado el primero.

Esta extraña argumentación nos pide que no veamos que lo que llevó a las FFAA a pronunciarse es la situación insostenible que fue resultado del primer proceso. Se trata de la misma izquierda que se alegra por que Lula pueda salir de la cárcel a pesar de la alta corrupción de su gobierno en el caso Lavajato y también a la que le cuesta decir que el gobierno de Maduro no es democrático. Personalmente, siempre he reivindicado posiciones de izquierda, pero no me reconozco en una izquierda que avala la permanencia en el poder de manera dudosa y la no alternancia. Los autoritarismos no me gustan, ni de derecha ni de izquierda. Pero cuando la izquierda avala el autoritarismo me siento engañado como el pueblo chileno por su sistema político. Parece que la izquierda piensa que son los buenos que van a salvar a la región del fascismo. Pero una izquierda populista y autoritaria no es una solución mejor. Lo que debería hacer la izquierda moderada que se supone representa Verónika Mendoza es fortalecerse, prepara a sus cuadros de manera sólida e integral, debatir ideas, estudiar. No sabe el mal que le hace al Perú dando tristes espectáculos.

No es posible separar el proceso dudoso que llevó a Morales una vez más al poder del pronunciamiento de las FFAA. Hay una relación de causa y efecto en ello. Eso no quiere decir que lo sucedido el Bolivia no sea controversial, pero también es ciero que el argumento de la izquierda peruana no se sostiene.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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