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DEMOCRACIA Y DEMOCRATIZACIÓN

Publicado: 2018-11-07

La democracia cuenta con cuatro aspectos fundamentales que es necesario tener en cuenta a tener en cuenta, a saber: a) la ausencia de una conexión automática entre las teorías del desarrollo humano y de las capacidades con la democracia; b) la centralidad del llamado “derecho a la justificación” como eje central de las relaciones democráticas, y la importancia de su institucionalización; c) la importancia de los principios de la justicia desarrollados por John Rawls; y d) la necesidad de complementar una teoría filosófica de la democracia con una teoría sobre la misma que proviene de las ciencias sociales, especialmente, la llamada teoría de la democratización desarrollada por Charles Tilly.   

a.- La ausencia de una conexión automática entre las teorías del desarrollo humano y de las capacidades con la democracia.

Estas teorías son, sin lugar a duda, muy valiosas para la Gerencia Social. Pero, por momentos uno podría preguntarse ¿cómo se relacionan dichas teorías con la democracia? Existe una tendencia poderosa en el mundo contemporáneo a señalar que éstas conducen indefectiblemente a una concepción de la democracia. Esta creencia se ha popularizado desde que Martha Nussbaum trató de extraer un conjunto de derechos fundamentales y una concepción de la democracia a partir de su concepción de capacidades humanas básicas. De esta manera, la filósofa estadounidense congeló el debate en torno a la relación entre la teoría de las capacidades con la democracia.

Pero, si vemos el asunto con más detenimiento, un grupo de personas podría promover el desarrollo de las capacidades básicas de una población sin tomar en cuenta las opiniones que tienen los involucrados al respeto. De hecho, muchas agencias vinculadas a la Gerencia Social tienen proyectos para determinadas poblaciones, que sin duda son valiosos e importantes, pero no involucran a la población en la discusión sobre la pertinencia y/o las modificaciones a dicho proyecto. Esto sucede muchas veces, porque se asume que la población aceptará dicho proyecto y que no aparecerán razones en contra de este. Posiblemente, eso suceda con algunos proyectos, pero no necesariamente con todos. Es por ello por lo que es sumamente importante para la democracia el que la población tenga el derecho político de decidir sobre el proyecto, y no sólo que sea convocada al momento de implementarlo.

Con esto queda claro que, si bien las teorías del desarrollo humanos y las capacidades son importantes, es importante evaluar la relación que guarda respecto de la democracia. En este sentido, hay que darle el debido peso político a la democracia a través de lo que Rainer Forst ha denominado “el derecho básico a la justificación”.

b.- Democracia y el derecho a la justificación

El filósofo alemán contemporáneo, Rainer Forst, ha acuñado el término “derecho a la justificación” para capturar una idea política fundamental de la democracia. Se trata de la idea según la cual toda persona que se encuentra sujeto a un sistema de normas (lo que se denomina “orden normativo”) debe de contar con el derecho a que se le justifiquen con razones las normas de dicho sistema. Puesto que todas las personas vivimos en un mundo social y en éste rigen diferentes sistemas de normas, ya sean jurídicas, morales, sociales, económicas, entre otras, es justo que en una sociedad democrática las personas puedan exigir que se le fundamenten dichas normas por medio de razones. En otras palabras, cuando yo señalo que determinadas normas son válidas para las relaciones entre las personas, debo fundamentarlas o justificarlas frente a otros para que ellas sean realmente válidas. Cualquier otro debe de contar con el derecho a exigir justificación de las normas que yo le estoy dando. La justificación que le doy tienen que ser a través de razones que sean generales y recíprocas. De esta marea, basta que una persona tenga una razón en contra para que determinada norma no sea válida.

Una sociedad democrática es aquella que inserta en el corazón de sus instituciones dicho derecho a la justificación. De esta manera, los derechos políticos de las personas son respetados completamente y se coloca en el corazón de la democracia el punto político de la justicia. En términos del filósofo estadounidense, John Rawls, la sociedad se convertiría en un sistema justo de cooperación. Así, si una persona sabe que su voz va a ser escuchada, al momento de organizar la sociedad o al momento de tomar decisiones políticas y sobre las leyes, entonces tendrá razones justificadas para cooperar con la sociedad. Especialmente, si es capaz de reconocerse como colegislador a la hora de establecer los principios de la justicia.

c.- La importancia de principios de justicia para la democracia

Es importante establecer la relación entre la justicia y la democracia. Quien mejor ha enfrentado ese punto ha sido John Rawls en su teoría denominada “justicia como imparcialidad”. Dicha teoría precisa dos principios de la justicia. El primero es que cada persona debe tener un conjunto de derechos y libertades iguales y suficientes para ejercer su vida e una sociedad democrática. En ese conjunto los derechos políticos deben ser garantizados en su justo valor. El segundo principio versa sobre las desigualdades socioeconómicas, los cuales se justifican solamente si es que satisfacen dos condiciones. La primera condición es que se encentren vinculados a puestos y cargos abiertos a todos en igualdad de oportunidades. La segunda de estas condiciones es que el uso de esos puestos y cargos no sean utilizados por las personas que los ocupan en su propio beneficio, sino en beneficio de las personas menos favorecidas de la sociedad.

d.- La necesidad de una teoría sobre la democratización

Si bien una teoría filosófica de la democracia es de suma importancia, requiere ser complementada con una teoría sociológica en torno a las condiciones de democratización. El sociólogo estadounidense Charles Tilly ha desarrollado una concepción en torno a la democracia, la cual consiste en una particular relación entre el Estado y los ciudadanos. En esta relación, la democracia se caracteriza por el hecho de que cada ciudadano tiene una capacidad igual para influir en las decisiones del Estado.

Cuando se produce el fenómeno por el cual determinados grupos, debido al poder económico, simbólico o social, entre otros, va teniendo mayor capacidad de influencia en el Estado, entonces nos encontramos en un proceso que Tilly denomina “desdemocratización”. En cambio, cuando se produce el fenómeno inverso, y determinados grupos van perdiendo su capacidad privilegiada de influencia en el Estado, nos encontramos en un proceso que el sociólogo estadounidense denomina “democratización”. De esta manera es posible dar cuenta de qué manera el poder y la dominación forma parte de las formas distorsionadas de comunicación democrática, y es posible completar nuestra comprensión de la democracia cn una teoría sobre el poder dominante.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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