Ojo con el proceso disciplinario

El día ardía

POEMA SOBRE BAGUA

Publicado: 2018-06-06

Ayer se conmemoraron los 9 años del Baguazo, la tragedia humanitaria más importante en Perú, después del Conflicto Armado Interno. Esta mañana un estudiante me envió un poema de su autoría sobre el tema. Paso a publicarlo.

" El día ardía 

    por Bikut Toribio Sanchium

   De la comunidad Awajún

Era la madrugada más deliciosa del día.

Atisbado con la presencia de la esperanza el orgullo primó.

Eran los Baguinos clamando en honor a ras de valentía la riqueza de su tierra.

Baguinos que soportaron el dolor, el hambre, golpes, juicios,...

Eran los Baguinos querellantes de paz, justicia, armonía;

En definitiva, eran los Baguinos luchando por el respeto de la madre tierra.

El frío no se alejó aquella madrugada,

los cantos de las aves daban la primacía del amanecer.

Atormentados por el sueño,

los semejantes de Dios dormían arrojados en la orilla de la vía.

Eran los peruanos en su última madrugada en aquel cinco de junio.

Pero, la sorpresa fue tiránico.

Las balaceras se adueñaron de la madrugada.

El clamor de la justicia perdió dirección.

La lluvia de los disparos sorprendió a los Baguinos.

Era la política leonina, brutal, irónica, irracional,…

En fin, los autores con la sonrisa más brillante inauguraron el día con la escena más trágica.

Fue conculcado la dignidad del Perú.

¿Perú perdía el honor de su pueblo?

No.

Eran los políticos que acribillaban con el demonio de espíritu a su gente, a sus principios, su riqueza, al Perú.

Lloriqueos acapararon a son de escalofrío en la Curva del Diablo.

El día no se excusaba…

La sangre pronto correría…

Pronto la justicia perdería.

Como piezas de ajedrez los actores en la tabla de la escena fueron manipulados por la política podrida.

Excretada.

Estropeada.

Aquella mañana, los niños ya dibujan su futuro.

Las madres se alistaban con la fuerza más diminuta de la naturaleza humana.

Los viejos se alertaban entre murmullos.

Irónicas balas atisbaban la vida.

La esperanza de pena se carcomía.

Algunos caían entre gritos.

Era el final de su existencia terrenal.

Daban el último adiós.

Otros sobrevivían sin compasión.

El día ardía.

La sangre corría.

Bagua ya era un hito.

Era el Baguazo.

Gritos

Injusticias

Muertes a sangre fría,

Bagua se convirtió en una caldera inundada por el viejo ideal.

El ideal del desarrollo arrojó la justicia, la dignidad humana al tacho como un residuo más.

Pero Bagua siguió de pie.

Bagua rompió paradigmas…

El Perú lo supo, lo sabe y sabrá que la justicia está en sus manos, en su acción, en sus actos, en su compromiso y servicio al prójimo.

Ese es el Perú, el pueblo."


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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