no es apología, es memoria

¿La marcha ProVida defiende la vida o una ideología?

Publicado: 2018-05-07

Detrás de la aparentemente santa exigencia de defender la vida, los grupos PROVIDA salieron a la calle el sábado 6 de mayo. Curiosamente coincidieron con los 200 años del nacimiento de Karl Marx. La elección de la fecha no pudo ser mejor. La significación de dicha coincidencia tiene un mensaje claro. Es como si el inconsciente de los organizadores de la marcha les hubiera jugado una mala pasada. 

Como es sabido, Marx es uno de los intelectuales que más aclaró lo que significa tener una ideología. Siguiendo la tradición que lleva de Marx a Gramsci podemos tener en claro que una ideología es un discurso que pretende hegemonía para mantener inalterables los engranajes de la dominación.  Los adherentes a la consigna PROVIDA lo saben muy bien -o al menos su inconsciente tiene claridad sobre ello: ellos no salen a la calles a defender un derecho, sino a imponer un conjunto de reglas en contra de los ciudadanos.

Si salieran a defender el derecho a la vida, ya habrían salido a las calles a reclamar por las ejecuciones extrajudiciales entre los 80 y el 200, especialmente en Ayacucho. Si se trata de la defensa de derechos se habrían puesto en contra de las esterizaciones forzadas y del lado de la vida que las personas eligen vivir (apoyando la diversidad sexual). 

Pero es obvio que a la agrupación PROVIDA le importa la vida muy poco, sino lo que le interesa es imponer a todos los ciudadanos determinadas formas de vida utilizando la fuerza pública. Que se obligue a los alumnos de los colegios a participar de dicha marcha es un ejemplo más de las ansias de torcer voluntades.  Y que uno de los marchantes agreda a una mujer deseásndole que la madre de ella la hubiese abortado expresa un deseo adicional: el control del cuerpo de la mujer.

Desde que aparecieron los métodos de planificación familiar, las mujeres lograron conquistar el derecho a tener control sobre su propio cuerpo. La estrategia de grupos como PROVIDA lo que buscan es tener para ellos el control del cuerpo de las mujeres. Es por ello que callan frente a esterizaciones forzadas y vociferan ante la despenalización del aborto terapéutico y  del aborto a causa de una violación.  

Es claro que a grupos como PROVIDA no le importa la vida, sino el imponer su ideología. La pregunta es ¿cómo es posible que un estado democrático colabore con este tipo de grupos?


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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