no está satisfecha

ATRAPADOS EN LA FALTA DE CONCIENCIA HISTÓRICA

PARA UNA COMPRENSIÓN DE LA TEORÍA Y LA FILOSOFÍA DEL DERECHO

Publicado: 2017-12-03


En la última década han producido dos fenómenos en la filosofía del derecho. En primer lugar, se ha dado un giro hacia la epistemología jurídica, con lo que se ha colocado como pregunta central la cuestión del estatuto científico y epistemológico del derecho en general y de la norma jurídica en particular, Y, en segundo lugar, se han proliferado una serie de filosofías del derecho, como la feminista, entre otras.

Estos fenómenos han terminado por eclipsar la conexión entre filosofía del derecho y la historia. Este eclipse ha sido propiciado también con la fuerza que tiene el pensamiento posmoderno y la idea del fin de lorsgrandes relatos para concentrarse en los pequeños relatos y en los relatos de subjetividades (que terminó por consolidar el mal contemporáneo que se denomina postverdad).

Todo esto ha generado la ilusión conceptual que tanto filosofía del derecho como la teoría del derecho son disciplinar relativamente nuevas y que tienen su punto de partida consolidado en la obra de Hans Kelsen. La opinión general es que lo que se hacía antes era filosofía política y que el positivismo jurídico de de Kelsen inaugura una nueva disciplina, que es autopoietica (es decir, que tiene un discurso completamente autónomo y autosificiente).

Lo cierto es que esa manera de comprender las cosas en filosofía del derecho y en teoría jurídica (y que ha conducido a los dos fenómenos que he mencionado en el primer párrafo) se haya completamente desencaminada a causa de carecer de una perspectiva histórica. Más bien, si colocamos la materia en la tabla del devenir histórico podremos percibir dos cosas importantes. En primer lugar, que la pregunta central de la filosofía del derecho versa sobre la legitimada del poder político; y, en segundo lugar, que hay una continuidad entre la filosofía y la teoría del derecho y la filosofía política.

La experiencia histórica en occidente muestra que con el advenimiento de la modernidad modernidad se produjo una crisis importante, a saber, el derecho ha perdido la legitimidad que le otorgaba la religión. El resultado de esa crisis fue, sin duda, los trabajos que desde Bodino hasta Pufendorf se fueron desarrollando, y que encontraron su cause en la teoría que Thomas Hobbes presenta en El Leviatán.

Lo que hace Hobbes es responder a la crisis producida en el derecho y en la teoría sobre la legitimada del poder político una vez que se ha vaciado de su fundamento religioso. Pero el mundo de las potencias e imperios mundiales que ve nacer Hobbes en crisis después de la Primera Guerra Mundial. En ese contexto de la segunda gran crisis hace su aparición el trabajo de Kelsen, como una forma de rearticular la racionalidad perdida en el pensamiento jurídico. Pero, actualmente, desde la segunda mitad del siglo XX, o incluso, después de la Segunda Guerra Mundial, se ha producido la tercera gran crisis en este terreno, crisis que ha remecido la justificación filosófica del derecho. Es por ello que los trabajos de John Rawls y Jürgen Habermas ha buscado hacer frente esa tercera crisis, recurriendo a herramientas que provienen de la filosofía moral y de la filosofía política.

Pero algo que no ha permitido que la respuesta de Rawls y de Habermas a la crisis se halla estabilizado ha sido el despliegue proyecto neoliberal. La revolución neoliberal ha terminado por deslegitimar el poder del Estado nacional para colocar como base de legitimación del poder político a las corporaciones transnacionales. La magnitud de la trasformación política y jurídica que revolución neoliberal puesto en marcha desde los 80 y 90 en el mundo entero a pasado desapercibida para muchos. Los filósofos más agudos respecto de este fenómeno, como Rainer Forst y Nancy Fraser no han podido dar cuenta aún de que esta revolución ha generado no sólo una crisis en el pensamiento y en la práctica jurídica, sino que ha traído consigo toda una nueva filosofía del derecho, como una filosofía política y la legitimada del poder político de nuevas instituciones . Ahora, la legitimidad del poder político reposa en instituciones articuladas con el poder financiero y con la cadena de incremento de la productividad global.

Esto ha terminado por producir la dispersión del pensamiento en filosofía y en teoría jurídica que mencioné en el primer párrafo, debido a que la forma de operar de la revolución neoliberal es silenciosa en términos políticos pero efectiva en sus objetivos.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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