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Desarrollo humano o desarrollo moral

LA CUESTIÓN DEL COGNITIVISMO EN LA PSICOLOGÍA MORAL

Publicado: 2017-07-26


A raíz de la popularidad que ha adquirido la teoría del desarrollo humano basado en el enfoque de capacidades de Amartya Sen y Martha Nussbaum, algunos pensadores han buscado asociar dicho enfoque con la teoría del desarrollo moral de la persona presente en los escritos de Jean Piaget y de Lawrence Kohlberg. Tal vez, la cercanía de los enfoques por el término "desarrollo" pueda generar la ilusión de que se trata de perspectivas afines y que se potencian mutuamente. Pero en realidad, no es así, sino que el enfoque de desarrollo moral es constructivista y cognitivista, mientras que el enfoque del desarrollo humano no lo es. Esta diferencia parece mínima, pero fue la que llevó a Caroll Gilligan a cuestionar la perspectiva que Kohlberg defendía en psicología moral.

El cognitivismo señala que la moral se justifica sobre la base de razones. Una razón es una cognición, que dependiendo de su fuerza, puede conducirnos a actuar. Quien defendió de manera firme el carácter cognitivo de la moral fue Immanuel Kant, y hoy en día, filósofos como Rainer Forst o Thomas Scanlon argumenta decididamente desde esa cantera. Del otro lado encontramos dos enfoque no cognitivistas clásicos, que son defendidos por filósofos contemporáneo.

En primero es el de Aristóteles, quien en el siglo IV. a.C. defendió la importancia de la phrónesis (o deliberación correcta) para las cuestiones morales. Para Aristóteles, la deliberación incorpora no sólo cogniciones sino también aspectos emocionales. Es por esa razón que el filósofo griego reintegró a la filosofía dos elementos que su maestro Platón había rechazado, a saber, la poesía trágica y la relórica.

El otro filósofo fue David Hume, quien en el S. XVIII señaló que un argumento puede ser claro y verdadero, pero no tiene fuerza suficiente para motivarnos para la acción. De tal manera, señala el filósofo escocés, que son los sentimientos y no las razones los que sirven como fundamentos para la acción y para la moral.

De esta manera, tanto Aristóteles, Hume y los seguidores de ambos (como Sen, Nussbaum y Beier) consideran que las razones no bastan para fundamentar la moral, sino que el juicio moral debe de complementarse con consideraciones no cognoitivas, para estar completo y motivas a actuar correctamente. Se puede estar de acuerdo o no con este enfoque (aunque hay argumentos de peso que apoyan la idea de que las razones, por sí mismas, tienen la capacidad suficiente para mover a la acción), pero lo que no es posible es asimilar este enfoque a los trabajos de Piaget y de Kohlberg.

El enfoque del desarrollo humano, llevado a cabo por Sen y Nusbaum, incorporal la idea de deliberación aristotélica y rechazan la idea de que baste con razones para justificar la moral. En cambió, la concepción de Kohlbeerg abiertamente apuesta por una moral postconvencional como la meta del desarrollo moral del individuo. Dicha moral convencional está cortada con las tijeras de la moral kantiana, es decir, se plantea desde una concepción cognitivista. De esta manera, la teoría del desarrollo moral que proviene de la psicología y la del desarrollo humano son como el agua y el aceite.


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


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