sin ciencia no hay futuro

LAICIDAD EN SAN MARCOS

respecto de la dictadura de una supuesta mayoría en nombre de una supuesta tradición

Publicado: 2015-11-18

Por segundo año consecutivo, Katherin Ángeles, estudiante de la Carrera de Filosofía de la Universidad Mayor de San Marcos envió una carta exigiendo al decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas el hacer respetar la neutralidad del Estado respecto a cuestiones religiosas. Este reclamo es completamente justo y se encuentra plenamente justificado debido a que el Perú, en tanto país democrático es laico. 

La exigencia de  Katherin Ángeles corresponde a una lucha constante por quienes consideramos que es necesario fortalecer la democracia en el Perú, y como parte de dicha empresa se encuentra la afirmación dela laicidad del Estado y la exigencia de neutralidad en cuestiones religiosas de parte de las instituciones públicas. 

En este sentido, paso a dar difusión a la carta de la estudiante de San Marcos, quien se ha granjeado desde mensajes ofensivos hasta el rechazo de algunos profesores de la especialidad, especialmente los que enseñan ética y filosofía política, actitud que realmente sorprende.

" Sr. Dr. 

Raimundo Prado Redondez

Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas

UNMSM

Asunto: Solicito medidas para garantizar el respeto al principio de neutralidad religiosa en la Facultad de Letras

De mi mayor consideración:

Quien lo saluda es estudiante de la EAP de Filosofía. El motivo de la presente es solicitarle que, en su condición de Decano, tenga a bien realizar las gestiones necesarias para que se garantice el respeto al principio de neutralidad religiosa en la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. De no haber neutralidad por parte de las instituciones del Estado, se atenta contra la libertad de creer, derecho fundamental consagrado en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, así como en el artículo 2 de la Constitución Política del Perú. En efecto, si no hay neutralidad, se coacciona de algún modo a los ciudadanos. Ellas y ellos son libres de elegir en qué creer y en qué no creer; por lo cual no deben verse influidos por el aparato estatal. Se debe garantizar esta libertad y la prohibición de imágenes es precisamente una medida que apunta a ello. Dada la proximidad de las celebraciones cristianas de fin de año, pido específicamente que no se coloque en nuestra Facultad imágenes religiosas ni motivos con estas connotaciones (misterios o nacimientos y demás).

Fundamento mi solicitud en la naturaleza del Estado democrático y en los conceptos de libertad religiosa, tolerancia y laicidad. El respeto de estos supone que ningún establecimiento público, y menos aun de enseñanza, coloque imágenes religiosas. Pues la libertad religiosa, como sabemos, es prerrogativa de los individuos, mas no del Estado. Ningún establecimiento estatal tiene esa libertad – tampoco, desde luego, la Facultad de Letras. Es más, los establecimientos estatales están prohibidos de adherirse o promover cierta fe. El argumento es simple: si el Estado, a través de sus instituciones, privilegia cierto credo, comete un acto de discriminación. En efecto, la razón de ser de la separación entre Estado y religión es la protección de los derechos de los individuos. La prohibición de imágenes religiosas en edificios estatales apunta a dejar en claro la tolerancia del Estado frente a las diferentes manifestaciones religiosas y su no adhesión a ninguna, y, por tanto, su carácter no discriminatorio.

Los edificios estatales no están para la difusión de creencias religiosas, sino para el logro del bien público. No tienen otra función. No los desnaturalicemos. Si queremos promover la tolerancia y la libertad religiosa, debemos oponernos a que en estos edificios se coloquen imágenes religiosas. Eso es un principio básico.

Además de solicitar que la Facultad no coloque imágenes ni motivos religiosos, le pido que tampoco permita que terceros utilicen espacios compartidos y bienes públicos para instalar por su propia cuenta imágenes o motivos religiosos. Si la autoridad lo permite, viola el principio de imparcialidad y, además, incurre en peculado culposo. El bien público no es un espacio público. ¿Podemos hacer un picnic en los pasillos o predicar en la sala de sesiones o la biblioteca? Es evidente que no. Mi posición es sencilla: no debe permitirse que los trabajadores cuelguen imágenes o motivos religiosos en el edificio estatal.

En tanto hablamos de bienes públicos que no constituyen espacios públicos, es responsabilidad de la institución estatal del caso hacer velar la imparcialidad en lo concerniente a las religiones. Es decir, la Facultad debe velar por mantener tal imparcialidad en todos los bienes públicos que se encuentran bajo su jurisdicción. Por ejemplo, no puede permitir que se cuelguen imágenes en la Oficina de Matrícula o en la Biblioteca, aunque esas imágenes no sean compradas por la propia Facultad, sino por algún trabajador o estudiante. La Facultad no puede instalar imágenes ni puede permitir que las instalen. En la sala de sesiones, en la biblioteca, en la sala de profesores, en las oficinas, no puede haber imágenes religiosas ni puestas por la institución ni por los trabajadores o estudiantes. El Estado debe proteger la libertad de creer y no creer. Debe garantizar la libertad religiosa. Los bienes púbicos, por tanto, no pueden destinarse a uso religioso alguno, ni por parte de la entidad estatal ni de los trabajadores.

Es sabido que, en su condición de Decano, cargo máximo dentro de nuestra Facultad, cuenta con las prerrogativas necesarias para decidir sobre mi solicitud. Le refiero esto, pues la presente no es la primera solicitud que realizo concerniente a este tema. El año pasado realicé exactamente el mismo pedido, el cual no fue atendido por su despacho y ni siquiera mereció una respuesta de su parte. Discúlpeme que se lo diga, pero usted como autoridad está en la obligación legal y moral de rendir cuenta de sus decisiones. Aunque sea, en aras de la transparencia requerida en la función pública, le pido que me diga por qué no acoge mi solicitud. Es frustrante no obtener respuesta de mi propio Decano y ver, no obstante, que mi pedido tiene acogida en otros espacios.

Resumiendo. Formulo dos pedidos:

Que la Facultad no instale por su cuenta (haciendo uso de dinero público y horas de trabajadores pagados por el Estado) imágenes o motivos religiosos.

Que la Facultad no permita que terceros instalen por su propia cuenta imágenes o motivos religiosos en las oficinas, biblioteca, sala de lectura y pasillos.

Nuestra casa de estudios es un lugar en el que principalmente se forman personas en el pensamiento crítico, esto es lo que siempre nos ha caracterizado como institución, y lo que he aprendido en sus clases. Es lo que usted nos ha enseñado.

Atentamente,

Katherin Lisset Ángeles Sihuay

Estudiante de la EAP de Filosofía

Código 09030148"


Escrito por

Alessandro Caviglia Marconi

Filósofo. Profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya.


Publicado en